Publicite aquí
Test

La evolución de Volkswagen

Volkswagen Virtus 1.6 Highline Tiptronic

Probamos la versión tope de gama del Volkswagen Virtus que arriba con una única motorización 1.6 MSI de 110 CV y 155 Nm de torque, en este test asociado a una caja automática de 6 cambios.

n los últimos tiempos nos acostumbramos más a las renovaciones de modelos que a la presentación de nuevos vehículos. Por eso cuando se estrena un auto por primera vez genera tanta repercusión. En Marzo de este año se lanzó oficialmente el Virtus, un sedán que proviene de Brasil. Está basado en el nuevo Polo, con el que comparten la plataforma MQB, motorización y transmisiones. Vale la pena destacar que es el primer vehículo de Lationoamérica en utilizar inteligencia artificial.

Se comercializa con tres versiones (Trendline, Comfortline y Highline) y se destaca frente a sus rivales por su nivel de equipamiento, con una interesante dotación de elementos de seguridad de serie, ya lo verán en el apartado de protección.

En relación con el Nuevo Polo, es 42,5 centímetros más largo (4,48 metros) y cuenta con una distancia entre ejes de 2,65 metros, la misma que tiene el Vento actual. Estos números se convierten en fortalezas para este modelo que integra una categoría donde los espacios y las dimensiones importan mucho.

En qué segmento compite y quiénes son sus principales rivales? Participa del segmento B sedán del mercado argentino donde se encuentran ofertas interesantes de diversas marcas: Fiat Cronos, Peugeot 301, Nissan Versa, Chevrolet Prisma y Citroën C-Elysée.

Los compradores de este tipo de vehículos son, por lo general, padres de familia con al menos dos chicos, que están en busca de un auto con buena habitabilidad, un baúl con capacidad sin limitaciones y consumos de combustible acordes al bolsillo. Entre estas variables está la gran lucha por conseguir un lugar en el universo de las ventas. A su vez, los diferentes equipamientos y adelantos tecnológicos que puedan sumar les pueden hacer sacar una luz de ventaja.

Para saber cómo está posicionado el Virtus en esta dura competencia, conocer sus principales características, analizar su comportamiento y prestaciones, los invitamos a leer este completo informe luego de probarlo a fondo.

Diseño Exterior:

Sobrio, elegante y deportivo. No es poco para describir estéticamente al Virtus. Así se lo ve pasar por las calles, bien plantado, con personalidad y robustez, como un digno heredero del estilo Volkswagen que tanto pregona. La zona delantera presenta un capot largo que prácticamente invade el frontal con una caída pronunciada.

Además, exhibe una parrilla delgada con una línea cromada en el centro y más abajo aparece una entrada de aire en forma de V acompañada de contornos en ángulos tridimensionales. Por otra parte, los faros alargados son de tipo rectangular y llevan lámparas halógenas, como los del Polo.

En los laterales sobresalen sus llantas de 15” con un formato que muestran movimiento. Volkswagen dejó atrás los rayos parejos por formas más irregulares. Esta característica le confiere aún más temperamento, como un sello diferencial frente a los competidores.

Muestra una línea de cintura elevada hacia el remate del vehículo, con detalles que le proporcionan jerarquía como la línea trazada en toda su extensión a la altura de las manijas de las puertas y la gran nervadura pronunciada sobre la zona inferior.

En la zona trasera, el gran protagonismo se lo llevan faros alargados bipartidos. A su vez, un aplique cromado que transita la parte inferior del paragolpes proporciona un toque de elegancia y refinamiento. Las dimensiones del Virtus fueron determinadas de la siguiente manera: 4,48 metros de largo, 1,75 metros de ancho, 1,46 de alto y una distancia entre ejes de 2.65 metros. Estas medidas le permiten tener las proporciones adecuadas para convertirse en un sedán armónico y equilibrado.

 

Diseño Interior:

En el habitáculo del Virtus nos encontramos con un ambiente muy similar al del Polo hatchback que se lanzó recientemente. Solo varían algunos tonos entre los grises y negros que predominan en todo el interior. Es un espacio sobrio, simple y sin refinamiento. La mayoría de los materiales utilizados son plásticos duros y algunos satinados. Si bien consideramos que podrían mejorarse, éstos son agradables a la vista y al tacto. Además, las terminaciones y encastres son correctos, y en este aspecto no encontramos fisuras

La consola central está orientada hacia al conductor, con el objetivo de facilitarle la tarea. En el centro aparece una pantalla táctil multimedia Discover Media de 8”. Incorpora un equipo AM/FM/Mp3/USB/SD/ Bluetooth y cuenta con AppConect (Adroid Auto, Apple Car Play y Mirror Screen), con comandos y audio streaming. Una interesante solución del Virtus es el soporte para Smartphone denominado Dockstation, que incluye una entrada USB de carga. Más abajo aparecen los comandos de la climatización automática, que podría ser bizona para que conductor y acompañante elijan en forma independiente la temperatura deseada. Sin embargo, viene provisto de salidas de aire traseras.

La posición de manejo se adapta a la talla del conductor ya que se ajusta manualmente en altura y profundidad tanto en la butaca como en volante. Desde el puesto de conducción, dispone de una buena visibilidad hacia adelante y hacia atrás. Tomando como referencia a una persona de 1,75 mts de altura, dispone de una distancia al techo de 14 cm en la posición más baja de la butaca y de 6 cm en la más alta, mostrando una amplia regulación.

Los espacios en las plazas traseras son generosos y permiten que dos adultos puedan viajar cómodamente. Un tercero, en la plaza central, estará incómodo por la caída del techo y el falso túnel de transmisión que interfiere en la zona que se deben ubicar las piernas. Si tomamos a un conductor y acompañantes trasero de talla media, la distancia de las rodillas al respaldo de las butacas delanteras es de 18 cm, mientras que de la cabeza al techo hay solos 3 cm.

El baúl está entre los mejores del segmento (521 litros), solo lo aventaja el Fiat Cronos (525 litros). Resulta muy amplio y profundo para ubicar valijas, ideal para viajes en familia, donde siempre falta lugar para llevar cosas. Además, se pueden abatir los respaldos traseros en proporciones 60/40 para así aumentar el volumen.

Debajo del piso del baúl encontramos un neumático de auxilio (175/70 R14) de diferentes medidas a las de los cuatro rodantes (205/55 R16). Si bien no es del tipo temporal, no es lo recomendable teniendo en cuenta que tendrá diferentes prestaciones a las demás. El Virtus también permite rebatir el respaldo del asiento del pasajero. De hasta manera alcanza una longitud de carga de 2,65 metros. Incluso presenta un piso con dos niveles para facilitar ubicación de objetos largos.

Instrumental:

En el tablero de instrumentos encontramos lo más tecnológico de este modelo. No hay agujas, ni relojes ni cuadrantes circulares. El Active Info Display, que solo está presente en la versión tope de gama, utiliza una pantalla digital 100 % configurable, de 10, 25 pulgadas. En esta pantalla se integran todas las funciones de la computadora de a bordo, información de diversos parámetros del vehículo, telefonía, radio y navegación, pudiendo elegir entre varias opciones de visualización, priorizando el GPS o los indicadores tradicionales. Presenta gráficos muy precisos y de alta calidad con toda la información necesaria para el conductor. Incluso la info de navegación puede exhibirse en 2D o 3D.

Realizamos las pruebas de error de velocímetro, cuando este instrumento marcaba 100 km/h, la velocidad real era de 98 km/h; a 120 de velocímetro, 117 km/h reales, mientras que a 130 km/h indicados, la velocidad era de 127 km/h, arrojando como error promedio un valor de 2,2%; un valor más que aceptable.

Equipamiento:

Como decíamos en la introducción, Volkswagen equipó muy bien a este modelo para que sea un aspecto fundamental a la hora de competir con sus rivales del segmento. En la comparativa saca varios cuerpos de ventaja. La versión tope de gama que probamos trae como principal novedad la Discover Media de 8” con navegador satelital y AppConnect, que permite conectar las diferentes funciones del Smartphone con el auto.

Dispone de un “manual cognitivo”, es un asistente basado en Inteligencia Artificial con todos los contenidos de
sus manuales, capaz de resolver cualquier duda sobre su uso, pudiendo interactuar mediante una aplicación basada en la tecnología Watson de IBM que permitirá resp0nder más de 6.000 preguntas de una manera simple e inteligente mediante comunicación por voz.

Sobre la misma pantalla proyecta las imágenes de la cámara de visión trasera, una ayuda fundamental para el conductor a la hora de estacionar. Por otra parte, esta opción también suma el climatizador automático con difusores de aire traseros y una guantera refrigerada, ideal para llevar bebidas frías en verano.

Los limpiaparabrisas se encienden automáticamente cuando la situación climática lo requiere así como también dispone de un sensor crepuscular con activación de luces automática. Además, incluye sensores de estacionamiento delantero.

El sistema de apertura de puertas y encendido del motor por botón evita la utilización de llave y ubica al Virtus entre lo más alto del mercado con un sistema que lo utilizan vehículos de alta gama. Otro elemento exclusivo de la versión Highline es el Control de Velocidad Crucero, tan valorado sobre ntodo a la hora de realizar un viaje largo.

Vale la pena destacar que todas las versiones vienen provistas de cierre centralizado de puertas con comando a distancia, alzacristales eléctricos en las cuatro ruedas, alarma e inmovilizador electrónico, dirección asistida eléctrica y espejo interior antiencandilamiento.

Seguridad:

En primer lugar, para hablar del nivel de protección que ofrece el Virtus, nos remitimos a las pruebas de choque de LatinNCAP a las que fue sometido, donde obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas tanto en protección de adultos como de niños en los crash de alta velocidad frontales y laterales. Repitió la calificación del Polo, con el que comparte plataforma y componentes.

Otro punto destacado es el alto nivel de seguridad que ofrece y en las tres versiones por igual. Viene provisto de airbags frontales y laterales, asociados a un completo sistema de retención: cinco cinturones de seguridad inerciales de tres puntos (los delanteros son ajustables en altura y anclajes ISOFIX en las plazas traseras.

Los frenos a discos se apoyan en el Sistema Antibloqueo ABS para obtener frenadas eficientes aún en situaciones adversas, con el complemento de la Distribución Electrónica de Frenado. Pero sin dudas, la incorporación más relevante en términos de seguridad activa es el Control de Estabilidad que ha salvado tantas vidas alrededor del mundo desde su creación

En términos de iluminación no se queda atrás, pues los faros antiniebla delanteras incorporan función cornering light (en curvas). También posee luces diurnas con tecnología Led. Todo en pos de mejorar la visibilidad del conductor. Para completar el equipamiento de seguridad, mencionamos que incluye cinco apoyacabezas (delanteros regulables en altura), desconexión del airbag del acompañante y alarma de no colocación de los cinturones de seguridad.

Motor, transmisión y comportamiento:

El Virtus está equipado con una motorización naftera de 1.6 litros, de 4 cilindros en línea y 16 válvulas, a correa dentada, que eroga una potencia de 110 CV a 5.750 rpm y alcanza un torque máximo de 155 Nm a 4.000 rpm. Está alimentado a través de una inyección electrónica multipunto.

La versión analizada contaba con una caja automática Tiptronic de seis marchas, con convertidor de par, y la posibilidad de utilizarla en modo secuencial a través de levas ubicadas detrás del volante o desplazando la palanca hacia la derecha. Esta transmisión resulta bastante precisa, con pasajes de marcha que se conectan con fluidez y una sexta que funciona como una verdadera sobremarcha para relajar al motor.

Después de haberlo manejado durante una semana podemos concluir que se trata de un propulsor con mejores registros de consumos que prestaciones. Mucho más racional que pasional porque está más pensado para los bolsillos que para vivir un mundo de sensaciones. Lo podrán ver en los cuadros adjuntos que muestran los resultados obtenidos tras las pruebas realizadas con nuestro propio instrumental.

Acelerar de 0 a 100 km/h requirió 12,20 segundos, mientras que para llegar a los 1.000 metros de recorrido necesitó 33,73 segundos; valores apenas arriba de sus contricantes. En términos de consumo ahí sí sale ganador: a 100 km/h con un impuslor rotando a 2.200 rpm fueron necesarios 5,2 litros para recorrer 100 kilómetros, permitiendo obtener con su tanque de combustible de 50 litros una interesante autonomía de 961 kilómetros pensando en realizar viajes largos en familia ya que, como dijimos anteriormente, la capacidad del baúl y la habitabilidad lo benefician para ello.

Se percibe claramente que el Virtus ha sido configurado para el uso diario en la ciudad. Su esquema tradicional de suspensiones (delantera independiente y trasera a brazos longitudinales interconectados) hace que los que viajan no sufran cada vez que pasan por las diferentes irregularidades que presentan nuestras calles. En ruta o autopistas se lo nota firme y aplomado en rectas, ofreciendo un aceptable confort de marcha. En curvas de mediana velocidad tiene un comportamiento imperturbable sin mostrar rolidos importantes.

En algunas curvas pronunciadas que encaramos entró en acción el Control de Estabilidad para actuar como un verdadero copiloto manteniendo la trayectoria e impidiendo que produzca una maniobra riesgosa

Los frenos delanteros son a discos ventilados pero los traseros a tambor. Su funcionamiento está complementado por el Sistema Antibloqueo ABS, la Distribución Electrónica de Frenado y el Asistente al Frenado de Emergencia. En las pruebas de frenada que le realizamos detenerlo de 100 km/h a cero nos demandó 38,2 metros; un valor bueno.

La dirección eléctrica progresiva nos sorprendió gratamente porque se adapta a las necesidades de manejo aportando docilidad y agilidad en espacios reducidos, y mayor firmeza y control a medida que vamos incrementando la velocidad.

Precio:

La versión Highline que probamos del Virtus tiene un precio vigente a junio de 2018 de $577.076, pero la opción de entrada de gama cuesta $419.239. Para tener un parámetro vamos a comparar los valores de este sedán de Volkswagen con el de sus principales rivales: Fiat Cronos (de $405.900 a $531.200), Chevrolet Prisma (de $338.900 a $444.900), Peugeot 301 (de $435.200 a $519.800), Citroën C-Elysée (de $353.500 a $491.000).

El Virtus se comercializa con una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros. Por otra parte, la marca alemana le ofrece a sus clientes la posibilidad de prepagar los primeros tres mantenimientos preventivos con 30 % de descuento, con la posibilidad de pagar en 12 cuotas sin interés de $773 con la tarjeta de crédito VISA.

Notas relacionadas
Arriba Descargá nuestra APP y recibí las noticias directamente en tu smartphone!